El INE, ya no tan autónomo, tendrá la última palabra
Lo integran ciudadanos de diversas corrientes (izquierda, centro y derecha democrática) dispuestos a defender las instituciones, la división de poderes y las libertades.
Por: Serapio

Con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2030, la agrupación “Somos México” o “Somos MX”, busca competir formalmente en los comicios intermedios del próximo año, con los cuales se renovará la Cámara de Diputados. Pero antes, tendrá que obtener, en el mes de mayo, el registro que otorga el Instituto Nacional Electoral (INE), para convertirse en partido político nacional y, como tal, luchar por todos los cargos, incluyendo las diputaciones de 2027 y la Presidencia, en 2030.
La ley establece que las organizaciones que buscan convertirse en partidos políticos, deben garantizar al menos 256 mil 030 afiliados, además de comprobar la realización mínima de 200 asambleas distritales. México está dividido electoralmente en 300 distritos electorales federales, que se utilizan para la elección de los diputados al Congreso de la Unión.
La agrupación (vinculada a la llamada “Marea Rosa”, expresión ciudadana en defensa de las instituciones electorales) ha logrado avanzar en el complejo proceso para constituirse como partido político nacional. Y, al igual que las otras aspirantes, pretende irrumpir en el escenario político nacional cada vez más polarizado.

Como alternativa, busca capitalizar el descontento de amplios sectores ciudadanos que no se sienten representados por Morena y los partidos políticos que le acompañan.
Somos MX “cumplió”, según sus promotores, con los requisitos establecidos por el INE, que incluyen la realización de asambleas en al menos 20 entidades o 200 distritos, la afiliación mínima equivalente al 0.26% del padrón electoral, 3 mil personas afiliadas por entidad o bien 300 por distrito y la celebración de su Asamblea Nacional Constituyente, en la que quedaron al frente Guadalupe Acosta Naranjo y Cecilia Soto.
Su fortaleza, quizá, es porque en sus filas convergen perfiles diversos, muy diversos: ex priístas, ex perredistas y ex panistas, principalmente, lo mismo que académicos, ex funcionarios públicos, líderes sociales y activistas de diversas causas ciudadanas. Mezcla extraña y confusa, que, si logra una propuesta programática clara, representará un gran desafío para el oficialismo.
Si bien es cierto que la hegemonía de Morena y sus aliados ha redefinido el mapa político desde 2018, también lo es que muchos factores extra-políticos, han generado crecientes resistencias que minan esa hegemonía.
Sin embargo, entre los simpatizantes de “Somos México” o “Somos MX” se teme –y no sin razón–, que aun cuando cumplieron con todos los requisitos legales, el oficialismo imponga obstáculos políticos para que el INE le niego su registro, porque en 2027 podría alterar los cálculos electorales de Morena y sus aliados.
En efecto, como partido político nacional esta agrupación podría posicionarse con rapidez en la preferencia ciudadana, y atraer a los desencantados que hasta hoy se mantienen al margen. Incertidumbre que explica, en parte, la prisa por impulsar la Reforma Electoral, por una que modifique reglas del juego antes de que “Somos México” o “Somos MX” consolide su presencia.
“Somos México” o “Somos MX”, según sus promotores, es una agrupación cuyos integrantes se definen como una fuerza de “oposición democrática” al actual gobierno federal. Con su plataforma, dicen, buscan integrar a ciudadanos de diversas corrientes (izquierda, centro y derecha democrática) dispuestos a defender las instituciones, la división de poderes y las libertades.



