Convertido en morenista desde los treinta años
Su forma de ser y rechazo a las viejas formas de hacer política, le hacen crear imágenes nítidas de situaciones muy vigentes y de otras casi imposibles de olvidar
Por: Samara Hernández Juárez

Nadie lo vio desembarcar en la oscura noche de las ideas políticas, pero a los pocos días nadie ignoraba que aquel hombre tratable se llamaba: Juan Estuardo Rubio Gualito, que venía del Oriente de la Ciudad de México y que su patria era una de las infinitas colonias de Iztapalapa, donde cada año La crucifixión es el clímax del Viacrucis de la Pasión de Cristo y donde es frecuente el delito.
Este tono y atmosfera fueron de principal interés para el joven abogado, egresado de la UNAM, para participar en la política y ya se había convertido en morenista cumplidos los treinta años.
Desde ese tiempo, lo mantiene despierto el grito inconsolable de quienes nada tienen y le advirtieron que los hombres honrados de la región habían espiado con respeto su sueño y solicitaban su amparo. Y él, cuando sintió el frío de no poderlos apoyar, buscó en la muralla legislativa y obtuvo una diputación en el Congreso de la Ciudad de México por el Distrito 22.
Y ellos, a partir de entonces, los hombres y mujeres de ese Distrito de la ciudad capital, comenzaron a ser cubiertos con hojas para ellos desconocidas.

Su orgullo de ser morenista, forma de ser, y su rechazo a las viejas formas de hacer política, se pueden encontrar en algunas de sus colaboraciones periodísticas, donde crea imágenes nítidas de situaciones muy vigentes y de otras casi imposibles de olvidar.
En “Orgullo y soberanía: las y los trabajadores con su Presidenta”, que publicó El Heraldo el 12 de marzo de 2025, el diputado Rubio Gualito se recrea como servidor de la presidenta Sheinbaum:
“Este domingo fue distinto. Llegamos de madrugada con la plena convicción de ir al Zócalo a escuchar a la Dra. Claudia Sheinbaum. Si no surgía ese espíritu de orgullo por nuestra patria que sentía de niño, ese orgullo infantil que con el tiempo se convirtió en vergüenza al ver desfilar a los innombrables como Salinas, Zedillo, Fox, Calderón o Peña, que arrastraron el nombre del país por muchos años, insertando en el inconsciente colectivo la percepción de que siempre seríamos un país servil del poderoso imperio del norte. Este orgullo por mi país, que me llevó al borde de las lágrimas, fue coronado con el discurso de la Dra., quien, ante 350 mil almas, gritó a los cuatro vientos: ‘tengan la certeza de que su presidenta, con temple y corazón, nunca les va a traicionar’”.
El licenciado en Derecho, con especialidad en Derecho Laboral y Sindical, desde sus tiempos de universitario, destacó como luchador social y cuando formó parte de movimientos estudiantiles, defendiendo las causas de los más pobres y desprotegidos. Ahora como diputado desde la tribuna combate la injusticia social y la desigualdad, siempre comprometido con la izquierda y la lucha social.
Desde la tribuna del Congreso de la calle Donceles, Juan Estuardo Rubio Gualito, identificado como trabajador del Gobierno de la Ciudad de México y sindicalista, respalda las políticas federales de la presidenta Sheinbaum, y proyecto de gobierno denominado la “Cuarta Transformación”, incluyendo la reforma laboral y los programas de bienestar. En sus redes sociales muestra su apoyo a la “Mañanera del Pueblo”, que cotidianamente ofrece la mandataria federal.


“(…) las trabajadoras y los trabajadores estamos con nuestra Presidenta. No sólo nos comprometemos a construir de su mano el Segundo Piso de la Cuarta Transformación, sino que respaldaremos y haremos nuestra cualquier decisión en defensa de la soberanía nacional y en contra de cualquier intento de vulnerar la integridad de nuestra nación”, dice en “Orgullo y soberanía: las y los trabajadores con su Presidenta”, que publicó el 12 de marzo de 2025.
Como diputado local del Distrito 22 en Iztapalapa, elegido por mayoría relativa, el sindicalista Juan Estuardo Rubio Gualito preside la Comisión del Trabajo. Y aunque no existe una clasificación oficial y definitiva de los “mejores” presidentes de la Comisión del Trabajo en México, ya que su evaluación depende de criterios políticos y legislativo más que ciudadana, la publicación especializada “congresistas.org” lo colocó en primer lugar, por impulsar temas como la reducción de jornada, seguro de desempleo, transparencia y derechos laborales, entre otros, durante 2025.

El trabajo y desempeño del legislador Rubio Gualito fueron evaluados, junto con los de sus pares locales de otras entidades como América Aguilar Gil, José Luis Figueroa, Daniela Soto, Sara Rocha Medina, Elías Baeza, Ernesto Santillán, Monserrat Herrera Ruíz, Rubén Carrillo Buenfil, Sergio Guluarte Ceseña y Diego Arregui.
Desde la tribuna, Rubio Gualito ha pronunciado encendidos discursos que alentaron a algunos de sus seguidores a declararse firmes defensores de los derechos para todos, primero los pobres; apoyar a los trabajadores, a las amas de casa, a la comunidad LGBTIQ+, a jóvenes sin oportunidades y a los grupos más vulnerables de la sociedad.
El presidente de la Comisión del Trabajo en el Congreso de Donceles, Rubio Gualito, se da tiempo para desarrollar, además de las laborales, actividades enfocadas en servicios urbanos y derechos de los trabajadores, mediante la Comisión de Asuntos Laborales, Trabajo y Previsión Social de la que es miembro.
Todo porque, dice, “…bastaba con mirar la asistencia al Zócalo, donde observábamos miles de obreras y obreros de limpia y transportes, electricistas, petroleros, mineros, maestros, telefonistas, etc., con lo que se confirma no sólo el respaldo a nuestra Presidenta, sino el posicionamiento en favor de la soberanía del país. Por ello, gritamos al unísono: ‘¡Presidenta, aquí están tus trabajadoras y trabajadores, aquí está tu ejército!’”
En pocas palabras, estamos frente a un apologeta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y del Segundo Piso de la Cuarta Transformación que, asegura la mandataria, día a día construye para “hacer un México mejor”.
Estamos frente a un apologeta venido del Oriente de la Ciudad de México, que reúne la más formidable conjunción de fuerzas: un soñador que piensa, un pensador que sueña, convertido en morenista cumplidos los treinta años.







