Focos rojos en la industria automotriz mexicana

Por la guerra comercial con Trump, caen exportaciones y producción, y algunos modelos se irán a Estados Unidos

Por: Emeachege

40829020. Jacareí, Brasil.- China invierte en Brasil en mercado automotriz latinoamericano. El fabricante estatal chino Chery presentó su nueva fábrica en la localidad brasileña de Jacareí, desde donde pretende impulsar su estrategia de expansión por el continente. NOTIMEX/FOTO/ESPECIAL/COR/EBF/

El sector automotriz mexicano se debilita en el extranjero frente a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. Desde que amenazó con implantarlos, las exportaciones de vehículos cayeron poco más del 6 por ciento, su mayor tropiezo en cinco años.

General Motors anunció un plan de inversión superior a los 4 mil millones de dólares en Estados Unidos, que incluye el traslado de la producción de algunos de sus modelos de México a empresas estadounidenses.

No es todo, Nissan está considerando (según medios japoneses) el cierre de dos plantas en México como parte de su plan de reestructuración y reducción de costos. Aunque la automotriz japonesa ha negado específicamente el cierre de dos plantas, sí ha dicho que optimizará sus operaciones y reducirá costos en todo el mundo, lo que podría incluir sobre sus plantas en México.

En otras palabras: la situación de las plantas de Nissan en México es incierta, pero se ha reportado que Nissan está considerando el cierre de dos plantas como parte de su plan de reestructuración, aunque la empresa ha desmentido oficialmente esta información.

Hasta marzo de 2024, la industria automotriz avanzaba a pasos agigantados sobre tierras mexicanas: en 2020 y 2021, México fue el séptimo productor de autos en el mundo y hasta el día de hoy tiene un total de 39 plantas según la Asociación Mutual Israelita Argentina, AMIA, con sede en la Ciudad de Buenos Aires.

Los aranceles impuestos al sector automotriz se suman a las tarifas de 25 por ciento que el gobierno de Trump impuso al acero y el aluminio en marzo pasado, amplificando el impacto de la política arancelaria estadounidense en sus socios comerciales.

El aumento de la producción de dos modelos de México a Estados Unidos de GM, que además invertirá 4 mil millones de dólares en tres plantas estadounidenses, para crecer la producción en ese país, va en detrimento de la producción en México de los modelos Chevrolet Blazer y Chevrolet Equinox, que actualmente se ensamblan en las plantas de Ramos Arizpe y San Luis Potosí.

Por su parte Nissan planea cerrar fábricas en Japón, México, India, Argentina y Sudáfrica, como parte de su proceso de reestructuración y reducción de costes, según el diario japonés Yomiuri, para disminuir los costes en 500 mil millones de euros, tras haber registrado unas pérdidas en su año fiscal 2025 por importe de 4 mil 082 millones de euros, uno de los peores de su historia.

Nissan ha tenido que hacer frente a una caída de las ventas y la rentabilidad a escala mundial, ante la creciente competencia del sector chino de los vehículos eléctricos, de rápido crecimiento y a un menor volumen de ventas en otro mercado principal de la marca como es Estados Unidos.

Las conversaciones para combinar Nissan con Honda Motor fracasaron en el pasado mes de febrero, lo que llevó a la destitución de su anterior consejero delegado, Makoto Uchida. Iván Espinosa, el nuevo líder de Nissan, que asumió el cargo en abril, realiza una reestructuración para salvar al fabricante de automóviles sin la ayuda de un socio externo.

Productores de autopartes, entre los afectados

Aunque se descarta cierre de plantas automotrices, se prevé una reducción en la producción de automóviles en México y afectación al empleo en ese sector en los estados productores y exportadores de autopartes como Aguascalientes, Guanajuato, Puebla, Nuevo León, San Luis Potosí, Coahuila y Jalisco, principalmente.

Según los observadores y especialistas de ese sector automotriz, la producción de las autopartes que en todo México alcanzó los 120 mil millones de dólares el año pasado. En su mayoría los productores son empresas pequeñas y medianas, que crecían “bastante bien”. Ante la caída de las exportaciones y de la producción, y que algunos modelos que se fabrican en México se vayan a manufacturar en Estados Unidos, algunas de estos productores van a repensar lo que tienen que hacer.

Insisten en que esto no significa necesariamente que las plantas automotrices vayan a cerrar en México, porque no es sencillo ni fácil. Sin embargo, a pesar de sus costos bajos, la producción en México disminuirá, no pocos trabajadores se quedarán sin empleo y, obviamente, se afectará a los proveedores.

De acuerdo con los especialistas, mientras el año pasado México alcanzó una producción cercana a los 4 millones de unidades, este año la cifra podría disminuir a 3.5 millones de automóviles.

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