Caso emblemático del abandono en el que están las víctimas.
Tuvo lugar en la Ciudad de México, la tarde-noche del miércoles 15 de abril 2026. La descripción oficial es una farsa documental.
Por: José Luis García Cabrera

Advertencia: si alguna semejanza hay entre esta narración y muchos otros hecho de nuestra historia reciente, no se trata de un accidente, sino de una vergüenza nacional.
El miércoles 15 de abril, la joven Edith Guadalupe Valdés Zaldivar, de 21 años, salió de su casa en Iztapalapa. Eran las cuatro y cuarto de la tarde. Iba a una entrevista laboral. Buscaba trabajo, pero, menos de una hora después, encontró la muerte.
Una de las líneas de investigación oficial, apunta hacia una red de trata de personas, por el modus operandi. La joven acudió al edificio ubicado en Avenida Revolución 829, en la colonia Nonoalco, alcaldía Benito Juárez. Respondía a una supuesta oferta de trabajo (o “trampa laboral”) para realizar labores de limpieza.
Sus familiares y vecinos denunciaron que otras jóvenes habían sido citadas en el mismo domicilio bajo promesas similares, lo que sugiere un patrón de captación. La fiscal Bertha Alcalde Luján confirmó que se abrió una línea de investigación específica para determinar si el inmueble operaba como un centro de una red de trata.
Los parientes de Edith Guadalupe la reportaron ante la Fiscalía General de Justicia de la CDMX (FGJCDMX) como desaparecida el mismo miércoles 15, después de perder contacto con ella cuando se dirigía a una entrevista de trabajo. Los funcionarios de esa fiscalía, al recibir la denuncia, les dijeron que no podía “investigar” hasta después de 72 horas, y les exigieron dinero para “agilizar” la búsqueda; por lo que la propia familia tuvo que indagar por su cuenta y obtener videos que mostraban la llegada de la joven al edificio.
Dichos funcionarios, sólo actuaron cuando la familia, en un acto de desesperación, bloqueó durante varias horas la entrada del inmueble. Llegan al edificio de viviendas familiares (conocido como Torre Murano), finalmente, hasta las 20.30 horas del 16 de abril, pero no pueden entrar de forma inmediata por no contar con la autorización de la administradora del complejo.
“Es indignante que una familia haya señalado con precisión desde un primer momento y no se haya actuado con la inmediatez que se requería”, diría más adelante la fiscal Alcalde Luján, en una conferencia de prensa sobre el caso, en la que confirmó que Edith Guadalupe fue hallada muerta en el edificio de la Avenida Revolución 829, y que se le asesinó con un desarmador, “encontrado en la caseta de vigilancia del inmueble”.
El cuerpo fue hallado por las autoridades en la madrugada del 17 de abril, más de 24 horas después de que su familia acudiera al Ministerio Público capitalino con la última ubicación compartida por ella a través de su celular y con material de cámaras de seguridad y otras pruebas obtenidas, dijeron, a través de un investigador privado que ellos contrataron ante la falta de acciones por parte de las autoridades.
Fue el miércoles, 15 de abril, cuando Edith Guadalupe dejó de contestar su teléfono. De acuerdo con el testimonio de sus padres, salió de su casa en la colonia Magdalena Atlazolpa, en Iztapalapa, a una entrevista de trabajo. La grabación de una cámara de seguridad la muestra llegar en una moto de una aplicación al edificio de la avenida Revolución 829. Acudió, según su familia, a una “agencia de modelos”.
Antes de entrar, mandó su ubicación a una prima. Con toda la información recabada por sí mismos, y al ver que no era suficiente para que la Fiscalía comenzara a buscar, presentaron la denuncia por desaparición a la una de la madrugada del 16 de abril. También denunciaron que los policías les dijeron que había que esperar 72 horas para empezar la búsqueda, ya que “podía haberse ido con el novio o las amigas”, pero que, si les daban dinero, quizá podrían buscarla antes.
El lunes 20 de abril, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, infirmó que tres funcionarios de la Fiscalía (una agente del ministerio público, y dos policías de investigación, entre ellos el que exigió dinero para “acelerar” la búsqueda) fueron separados de su cargo “por omisiones y conductas de corrupción”.
La cronología de la Fiscalía
Según la fiscal Alcalde Luján, Edith Guadalupe salió de su casa el 15 de abril a las 16.16 horas, ingresó al edificio a las 16.45 y que las cámaras de vigilancia fueron desconectadas entre las 16.23 y 17.44. “En ese tiempo consideramos que fue privada de la vida, consistente con el lapso de fallecimiento probable a partir de la necropsia”, dijo.
A las once de la noche, al no tener noticia, la familia acude al inmueble y pregunta al vigilante, que niega que la joven haya estado ahí, dijeron. El sistema de cámaras, además, fue deliberadamente desconectado entre las 16.23 y las 17.44 horas del 15 de abril. “Justo en el periodo en el que la víctima ingresa y ocurre el hecho”.
El 16 de abril, a la 1.10 de la mañana, la familia se presentó a poner una denuncia por la desaparición, y cerca de las 4.25, proporciona los datos de la ubicación. “Sin embargo, esa información no se incorpora correctamente en las primeras instrucciones giradas a la policía de investigación, la cual cambió de turno a las 9 de la mañana, como consecuencia, la intervención en ese inmueble no ocurre como debió de ser de manera adecuada”, advirtió Alcalde Luján.
La versión de que Edith Guadalupe haya sido citada por una oferta de trabajo no ha sido corroborada por las autoridades. Mientras que la imputación al vigilante del edificio permanece firme, ante las pruebas “contundentes” que tiene la Fiscalía.







