Las cosas en Morena van mal y se pondrán peor
La implosión del llamado “movimiento de la Cuarta Transformación” comenzó con el rechazo a la reforma antinepotismo impulsada por la Presidencia.
Por: Serapio

A unas cuantas semanas de que arranquen formalmente las elecciones intermedias de 2027, Morena y sus partidos aliados enfrentan “golpes amigos”, disputas y fracturas por las candidaturas de los 17 estados en los cuales se elegirán gobernadores y se renovarán la Cámara de Diputados y cientos de cargos más (incluso violando la ley y los tiempos oficiales con sus procesos internos, bajo el eufemismo de “defensores de la 4T”), y los señalamientos de corrupción del gobierno estadounidense, principalmente.
La implosión del llamado “movimiento de la Cuarta Transformación” comenzó con el rechazo de Morena a la reforma antinepotismo impulsada por la Presidencia. A mediados del pasado mes de febrero, el Congreso y grupos internos modificaron la propuesta para aplazar su aplicación hasta 2030, generando tensiones con la postura de la mandataria federal. Ante la resistencia partidista, se ajustó la minuta para evitar que dentro del oficialismo se buscara asegurar candidaturas para familiares y parejas en las elecciones intermedias.

Sin embargo, a pesar de los llamados de la dirigencia nacional para frenar el nepotismo (vieja práctica enquistada en la política mexicana) por la vía de los estatutos internos, persisten registros y disputas de aspirantes con lazos consanguíneos a funcionarios y exgobernadores.
No conformes con la restricción contra el nepotismo, los suspirantes cercanos al partido encontraron un nuevo camino para participar: buscan competir desde otras fuerzas aliadas. De esta manera, los partidos aliados y ciertos sectores internos afectados por los vetos en Morena, pretenden esquivar u omitir estos candados para postular perfiles con lazos de parentesco.
Es decir, los aliados de Morena y el propio partido de la presidente Sheinbaum persisten en reventar el candado impuesto por el Ejecutivo para rebajar el nepotismo en los comicios del próximo año.
En marzo de 2025, con el respaldo presidencial, se aprobó una norma que cierra la puerta a la sucesión de cargos entre familiares. El Partido Verde, uno de los principales opositores a la ley contra el nepotismo, presionó para que la propuesta fuera efectiva en 2030, junto con las presidenciales, y no el próximo año.
A la división morenista se sumaron la abierta rebeldía de Manuel Velasco a la ley antinepotismo, e insistió en apoyar públicamente a la senadora Ruth González, esposa de Ricardo Gallardo, actual gobernador de San Luis Potosí.
–En las encuestas que hemos hecho tiene una amplia ventaja de más de 20 puntos; ojalá se anime –dijo Velasco a pregunta expresa.
Horas después, al ser cuestionada al respecto, la presidente Sheinbaum se declaró en desacuerdo.
–Yo no estoy de acuerdo” –dijo la mandataria en su conferencia mañanera–. No me parece correcto que sucedan familiares en el periodo inmediato, que esperen seis años para poder competir. No está bien que haya una sucesión de un familiar de manera directa –agregó.
Semanas antes, en el mes de enero, el PVEM vetó en San Luis Potosí la llamada Ley Esposa, que preparaba el terreno para que la senadora González sucediera a su marido en 2027.
En el Congreso, la Reforma Electoral profundizó la diferencia con los partidos Verde Ecologista (PVEM) y el del Trabajo (PT), así como la disputa por las gubernaturas de Quintana Roo, Zacatecas y Guerrero. También generó divergencia abierta entre Ricardo Monreal y la entonces dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde sobre el futuro de los plurinominales.
El descontrol también se evidenció en los estados. En Campeche, diez diputados locales de Morena rompieron con la gobernadora Layda Sansores. Monreal, coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, hizo un llamado a evitar peleas internas. Sansores le respondió con insultos.
A pesar de todo esto, la presidente Sheinbaum insiste en que no existen “fisuras” dentro de la coalición en el gobierno.
La rebelión al interior de Morena la encabeza el clan Monreal, quien ha gobernado Zacatecas en dos periodos distintos: primero con Ricardo Monreal de 1998 a 2004, y posteriormente con David Monreal a partir de 2021. Hoy el senador Saúl Monreal sigue con la intención de postularse para la región que todavía dirige su hermano David.
–Yo no estoy en favor de que Saúl, mi hermano más pequeño, participe como candidato para suceder a un hermano –ha asegurado Ricardo–. Debe esperar seis años (…) está viendo la tormenta y no se hinca.
Saúl había renunciado a sus aspiraciones, pero ya cambió de opinión.
–La ley antinepotismo se aplica hasta 2030; en 2027 no hay impedimento constitucional –ha sostenido el legislador que dice defiende su derecho de participar en la contienda interna para conseguir la candidatura.
Hoy, cinco meses después de la rebelión, la caballada morenista anda más que inquieta. Al extremo de que la dirigente de Morena, Citlali Hernández, a pedido que se calmen los ánimos y se respetaran las reglas de sus adelantados procesos.
En efecto, el levantamiento de las primeras encuestas que la dirigencia del partido en el poder denomina como “filtros”, revela que hay entidades donde se registraron más de diez aspirantes para un total de 277 en los 17 estados en los que elegirán candidatos. Ante ello tendrán que ser eliminados no pocos aspirantes a las gubernaturas, sobre todo en estados donde se registraron más de los considerados.
En las entidades donde hay más aspirantes registrados, se aplicará una encuesta que eliminará a los menos conocidos y con más negativos, lo que ha desatado ya reclamos y golpeteos en los procesos.










